La clave para tener un sonido profesional es una mezcla genial, esta le da a la canción balance, dinámicas, y hace que el proceso de masterización sea mucho más efectivo.

Pero mezclar requiere de práctica, mucha práctica. Si estás empezando vas a ser malo, pero eso está bien, no vas a mejorar hasta que te des cuenta en lo que debes trabajar puntualmente.

Así que para comenzar en este viaje de por vida y para mejoras tus habilidades de mezcla, acá hay una guía de inicio sobre cómo mezclar música. Está diseñada para principiantes, pero creo que los ingenieros de mezcla intermedios también pueden aprender de ella.

¿Qué Significa “Mezclar Música”?

Mezclar música es exactamente lo que parece, mezclar sonidos juntos de una forma en la que suene placentero. En la mezcla se utilizan procesos como ecualización (EQ), compresión, y nivelación de volumen, ayudando a que los diferentes tracks de tu canción se fusionen, no para cubrirse entre sí, sino para ayudarse mutuamente a hacer su parte.

Mezclar es parte del proceso creativo, acá es en donde le das forma a los sonidos que estabas escuchando en tu cabeza y después grabaste o sampleaste. Es por esto que es muy importante aprender a mezclar tu propia música.

Una vez finalices tu mezcla, tendrás que hacer bounce de tu grabación multipista en un archivo WAV (llamado “mezcla final”) para que pueda ser masterizada.

Mi punto: La mezcla es uno de los aspectos más importantes de una buena grabación. Algunas personas dedican toda su carrera enteramente a saber cómo mezclar.

Por lo tanto, para abordar este tema de manera adecuada, vamos a ser minuciosos (manteniéndolo lo más simple posible). Esto es lo que repasaremos:

  • – La importancia de conocer tu software de grabación (también conocido como una estación de trabajo digital, o DAW – Digital Audio Workstation)
  • – Cómo organizar tu audio y canales MIDI
  • – Por qué deberías agrupar instrumentos similares en tu DAW
  • – Cómo escoger el foco y elemento principal de tu canción
  • – Un proceso paso a paso para mezclar usando niveles de ganancia, paneo, y efectos

Conoce Tu DAW

Para obtener una mezcla eficiente, debes utilizar una estación de trabajo de audio digital (DAW) que pueda hacer lo que necesites (ecualizar, comprimir, aplicar reverberación, usar fundidos cruzados – crossfading, etc.). Luego tienes que saber cómo usar tu DAW realmente bien para lograr hacer estas cosas.

Intimidad – esa es la palabra que viene a mi mente. Aprende en donde están todas las cosas de tu DAW, incluso antes de apretar el botón grabar.

Acá están las cosas principales de tu software de grabación con las que debes estar familiarizado. – Yo recomiendo fuertemente que conozcas los shortcuts de tu teclado para esto:

  • – El lugar del botón de grabación
  • – En donde configurar el BPM (tempo)
  • – Cómo expandir el track y hacer zoom
  • – Cómo agregar un nuevo track (MIDI o de audio)
  • – Deshacer grabación
  • – Silenciar/cortar el ítem grabado
  • – Selección del grid (grilla) On / selección Off
  • – Copiar/pegar, específicamente copiar y pegar en una sección puntual de la canción

Te va a tomar un tiempo aprender estas cosas y cómo acceder rápidamente a ellas, pero la única forma de familiarizarse es practicando. Si todavía no has decidido en cual DAW trabajar, consulta nuestra lista de los mejores DAWS, tanto pagos como gratuitos antes de mezclar.

Planea Antes De Mezclar

Antes de empezar a mezclar, todos tus tracks deben tener el nombre correcto. A algunas personas incluso les gusta poner del mismo color los tracks que tienen instrumentos similares, otras (como yo) simplemente ponen estos tracks junto al lado del otro.

Por ejemplo, todas las guitarras acústicas pueden estar situadas una al lado de la otra, todas las voces podrían estar agrupadas, y el bajo y la batería ser vecinos, esto te permite tener un flujo de trabajo más fluido. Cuando mezcles las voces, puedes empezar con una plantilla para todos los tracks de voces, y si están juntas será mucho más fácil saltar entre ellas.

El punto es, trata de ser lo más organizado posible de la manera que prefieras.

También es de gran ayuda imaginar cómo quieres que suene el track antes de mezclar. ¿Quieres que suene espacioso, o más presente y humano? ¿Qué instrumento quieres que se destaque?

¿Hay alguna pista de otro artista cómo la que quieras que suene? Si la hay, deberías tratar de mezclar con una pista de referencia. Esto es algo que ha ayudado drásticamente a mejorar mis habilidades de mezcla y producción. Toma una canción mezclada y masterizada profesionalmente de un artista que admires y colócala en el DAW de tu proyecto. Así podrás cambiar entre esa canción y tu mezcla.

También deberás decidir sobre cuáles van a ser los principales elementos de tu canción. Cuando la gente dice “Me gusta cuando tu canción dice…” ¿Qué cantan o tararean? ¿Es ese el ritmo? ¿La melodía? ¿Un lick de guitarra genial? Ese es el elemento principal y debe ser tu enfoque al mezclar.

Ahora Para La Parte De Mezcla

Acá es cuando la cosa se pone divertida. En este punto comienzas a darle forma a tu sonido ajustando los niveles de volumen, paneo, enviando la señal a buses, ecualizando, comprimiendo, utilizando reverberación, y aplicando delays.
1. Establece Volúmenes Y Panea Algunas Cosas

Antes de que hagas algo más, configura tus niveles de volumen y panea instrumentos, trata de imaginar que la banda está en un cuarto. Escucharías algunos músicos a la izquierda, centro, y derecha – esto es paneo. Además, escucharías algunas cosas más adelante y otras más atrás, en cuanto más estén atrás en la habitación, sonaran más pasito.

Los niveles de ganancia y de paneo crean espacio en tu canción, evitan que la mezcla se enturbie y ayuda a evitar que los instrumentos se enmascaren entre sí. Este primer paso debería darte una buena idea de cómo sonará la canción, todos los demás efectos solo deberían suavizar todo.

También es importante recordar el headroom, el cual es el espacio entre la parte que suena más duro del track y el medidor de ganancia. No quieres que ninguno de tus tracks individuales se ponga en rojo y definitivamente debes evitar que el master track llegue a rojo. Dominar los niveles de volumen como primera instancia, realmente ayudará al resto del proceso a fluir.

2. Utiliza Un Bus

Cuando por primera vez aprendí a utilizar los buses fue un poco confuso, pero toda mi confusión se aclaró cuando escuché la metáfora del bus.

Imagina que actualmente tienes un bus con un montón de gente. Esta gente son tus tracks – tu guitarra, teclado, voces, y cualquier cosa más que hayas grabado. Ahora puedes aplicar un efecto sobre toda esta gente (tus tracks) a la vez, solamente debes poner el procesador en el bus.

Esto es lo que hace un canal de bus, envías todas tus pistas al canal del bus y después aplicas cualquier procesador que necesites sobre el canal del bus, por lo tanto, afectarás todos los tracks contenidos en ese bus.

Ahora, si quieres retocar el efecto, no tienes que ir a cada track individual para hacerlo, tan solo debes retocarlo en el canal del bus.

Así que simplemente crea un nuevo canal, ponle el título «[EFFECT] BUS», luego habrá una opción en el canal que debería decir «rutear» o «enviar / recibir». Esta opción te permite enviar tus otros tracks a través de este canal de bus. A continuación, puedes controlar la prevalencia del efecto en estos tracks con el volumen del canal de bus.

3. Ecualización (EQ)

Un ecualizador (EQ) es un plugin que te permite cortar o incrementar frecuencias (bajas, medias, y altas) para que puedas reducir sonidos raros o que sirven como distractores y que puedas traer al frente los tonos más bonitos.

Por ejemplo, el bajo va a tener una salida que se encuentra principalmente en las frecuencias más bajas. En el otro extremo del espectro, puedes tener un hi-hat que muestra las frecuencias medias y altas. En la etapa de mezcla puedes usar un plugin de ecualización (EQ) para «cortar» (reducir) las frecuencias que compiten entre sí, lo que le dará a tu mezcla un sonido más nítido y puro en general.

Cuando se trabaja con EQ, es mejor no poner en solo el track, la clave de la ecualización es hacer que todas las partes de la canción se fusionen. De hecho, tu guitarra no debería sonar super genial en solo, también debería sonar genial cuando suenan los demás tracks, ecualizas para el bien común, no para los sonidos individuales.

A mi me gusta primero descartar las frecuencias bajas innecesarias con un filtro pasa altos (también llamado low-cut filter). Suelo remover las cosas que no se escuchan, pero en las que tus audífonos y parlantes gastan energía tratando de reproducirlas. Depende del instrumento, pero las frecuencias bajas que no se oyen no son necesarias, suelen rondar los 50 Hz o menos.

Después, utilizo las bandas medias del ecualizador con un rango estrecho para encontrar los sonidos raros en el espectro y posteriormente hacer en ese lugar un corte alrededor de 1-3 dB ¡lo que sea que suene mejor!

También desearás utilizar el EQ para hacer espacio para todos los instrumentos. Si el kick y el bajo se están enmascarando entre sí, entonces sabrás que no pueden compartir la misma frecuencia, por lo tanto, vas a tener que tomar algunas decisiones y encontrar la manera para que puedan funcionar perfecto juntos.

4. Compresión

La compresión de audio «trabaja» en los extremos del rango de frecuencia (es decir, el rango dinámico). Hace que las partes más silenciosas de tu grabación sean un poco más fuertes y atenúa las partes más ruidosas. Esto le da al audio más consistencia en toda la pista y lo hace un poco más equilibrado.

Pero es fácil exagerar la compresión. Quieres coherencia porque quieres que cada parte se escuche y no se pierda, pero no deseas espichar totalmente tu grabación. Esto es algo que requiere mucha práctica.

Dependiendo del instrumento, desearás configurar el ratio de tu compresor entre 2.1:1 y 2.9:1, especialmente si para ti es nuevo el uso de los compresores. El tiempo de ataque puede estar en cualquier lugar entre 3 ms y 15 ms para iniciar, después puedes ajustar la configuración utilizando tus oídos.

Una vez estas configuraciones están en lugar, baja el threshold hasta que veas 1-3 dB de reducción de ganancia, o más si te gusta una señal con mayor compresión. Debido a que has comprimido tu track, vas a tener más espacio para aumentar la ganancia (la compresión te ayuda a tener una mezcla que suena más fuerte).

5. Reverberación

Reverberación es otra forma de decir “rebote del sonido sobre un algo que retorna a tus oídos”. Todos los sonidos reverberan. Además, en tu habitación puede existir mucha o poca reverberación que se añade a lo que escuchas en tu proceso de mezcla.

En otras palabras, puedes hacer que tu canción suene como si estuviera en una iglesia antigua de techos altos.

Con un plugin decente de reverberación, puedes configurar el tamaño del cuarto, ancho del estéreo, el delay inicial, y algunas otras cosas que te ayudan a tener un sonido grande y 3D. Cuando tengas dudas y estés empezando te recomiendo utilizar presets, así podrás editar las preferencias hasta que tus oídos estén felices.

¿Recuerdas lo que hablamos sobre utilizar buses? Este es un efecto que deberías usar en un bus. Crea un nuevo track, aplica la reverb que elegiste, y envía los tracks que creas que necesitan ir en este bus track para tener reverberación.

Como todos los plugins de esta lista, no te sobrepases con la reverb. Empieza de a poco y escucha cómo suena, es mejor hacer un montón de pequeños movimientos en la mezcla, que un poco de movimientos grandes.

6. Delay

El delay tomará lo que grabaste y lo repetirá en ciertas cantidades de tiempo, cada repetición desvaneciéndose en la distancia. Puedes hacer que las cosas suenen como si estuvieran en una gran caverna o en un cañón, este es un efecto con el que tan solo tendrás que experimentar hasta que llegues al sonido que quieres.

Acá hay algunos tips para el uso del delay:

  • Al igual que los otros plugins no exageres, comienza de a poco.
  • Usa el delay para que la canción suene más llena.
  • Prueba un delay ping-pong para hacer la transición de una a otra parte de la canción.
  • Experimenta con el delay para conseguir sonidos raros / cool.

Poniendo Todo Junto

Es fácil perderse en los detalles de la mezcla, así que recuerda esto: Lo más importante es la canción. Trata de hacer un zoom out y recuerda el sonido general que estabas buscando en un inicio.

¿Qué está pasando con esta canción? ¿Suena como el track de referencia? ¿Estás logrando alcanzar el sonido que escuchas en tu cabeza?

De nuevo recomiendo altamente utilizar un track de referencia. Es como una clase de mapa que utilizas para asegurar que vas en el camino correcto para alcanzar un sonido profesional en tu canción.

Mezclar no es un asunto de rapidez, toma tiempo, redos, undos, deletes, y a veces comenzar nuevamente. Te encontrarás haciendo pequeños ajustes, escuchando, haciendo más ajustes, escuchando nuevamente, y haciendo más y más ajustes.

Tan solo debes saber que no debes desanimarte si este es tu flujo de trabajo, esto quiere decir que estás preparando una mezcla genial.

Una vez hayas aprendido todas estas “reglas” y te sientas cómodo con ellas, rómpelas. Se creativo y experimenta, confía en tus oídos, incluso si lo que estás viendo en la pantalla no está de moda.

El propósito completo es terminar con una mezcla fabulosa, lo cual es la clave de un gran master y hacer que la canción sobresalga sobre cualquier otra.

¡Feliz mezcla!

Caleb J. Murphy

Caleb J. Murphy is a songwriter and producer based in Austin, TX.